divendres, 6 de maig de 2011

"La isla" Giani Stuparich (minúscula)


"Ya no era más que un hombre cansado, con profundas arrugas en el rostro, la boca amarga y entreabiertas, como si sufriera al respirar."
"La impresión había sido tan profunda y penosa, que había temido ser incapaz ya de librarse de ella. Luego, la vida había vuelto lentamente, también para él, al acostumbrado engaño."
"su seguridad en la medida, su sentido generoso del límite que contiene placer y salud."
"¡La vida, papá, qué sabor tan pasajero, y sin embargo tan saturado de esencia! Es como este viento que trae el aroma del mar: basta respirarlo."
"El hijo vio empequeñecerse la isla, desvanecerse en el horizonte bajo el inmenso resplandor del mar. Fue aquel el primer momento en el que tuvo la conciencia precisa y simple de lo que perdía al perder a su padre."